Por: Andrés Solis

En memoria de aquellos festivales que han pisado nuestra Guadalajara. Aquellos festivales que trajeron ya sea una propuesta nueva o quizá una ya muy rebuscada, pero que sin lugar a duda se ganaron nuestro corazón melómano.

Aquí te mostraremos un listado con los festivales tapatíos que ya yacen, que nos ven desde las estrellas y que ansiamos su imposible regreso. Vengan conmigo a este viaje en el tiempo lleno de música y nostalgia.

Roxy Festival.

Duró mucho tiempo vendiéndose como «la máxima reunión de los chavorrucos», y parece que sí, que este era su público, el adulto contemporáneo que le encantan los Smiths y Joy Division que se la pasa diciéndote «quita ese reggaetón del demonio, la música en mis tiempos era mejor» y esas cosas. Sin embargo, el Roxy en sus tres ediciones logró caberse en un cupo algo limitado, en el que ningún festival tapatío había podido encajar, pues artistas de la talla de Morrisey, Placebo, Stone Temple Pilots y demás hicieron del Roxy una fiestota para el chavorruco tapatío.

¿Su mejor edición? Sin duda 2018, donde por apenas $700 pudimos ver a LCD Soundsystem, Incubus, Franz Ferdinand, Sublime With Rome y Erasure el mismo día. Has dejado un huecote en nuestros corazones, Roxy.

Roxy Fest 2019.

Roxy Fest 2018.

Roxy Fest 2017.

Sonofilia.

No encuentras mucho de este festival si buscas en Google y está raro, pues en 2007 que se llevó su primera y única edición, Sonofilia fue el primer festival a nivel nacional en traernos a Björk. Así es, Björk pisó Guadalajara por primera vez en la historia del país, ¿por qué nadie habla de este festival? Además de Jay Jay Johanson, Ratatat y más. Lastimosamente este gran evento que se llevaba a cabo en la Barranca de Huentitán no pudo ver su segundo año de vida, y hoy, más de diez años después lloramos su pérdida.

Loud Blue.

Llevándose a cabo en las afueras (muy afueras) de la ciudad, Loud Blue presentaba una propuesta interesante, porque además de su bonito cartel y arte, el line up era bastante vanguardista, enfocándose en agrupaciones de electrónica, rock y rap con un sonido un tanto cósmico, como Major Lazer, Diplo, The Wookies, Porter y más. Pero así como vino, así se nos fue. Loud Blue prometía demasiado, un futuro ecléctico en el panorama de festivales dentro (ni tanto, eh) de la ciudad.

Festival Xtremo.

El Festival Xtremo tiene uno de los diseños más feos que he visto en mi vida, pero dejando eso de lado, aquí ya se empezaba a notar la revoltura de géneros que tanto nos encanta en festivales, desde Underworld con su electrónica, hasta Cuca, Maldita Vecindad, Fobia y Moby. Si te pones a leer el cartel (hazlo con buena iluminación, no te vayas a cansar la vista) mostraba en su mayoría agrupaciones de ska y reggae, o sea, las chidas para echar desmadre. Aquellos que fueron seguramente se la pasaron a toda madre. Fueron dos días llenos de música y slam sin control.

Motorockr.

La primera y única edición del Motorockr en Guadalajara (pues hubo una en CDMX) dejó a aquellos asistentes con la boca abierta, pues neta, al día de hoy nos seguimos preguntando cómo es posible ver a Nine Inch Nails, Stone Temple Pilots, The Flaming Lips, Paramore, The Kook, MGMT y un chingo más en el mismo festival. ¿Se imaginan este cartel al día de hoy? Nombre, una barbaridad. Roxy, ay’ te hablan… ah, cierto. ):

Revolution Fest.

El Revo fue un caso aparte. Este festival fue uno de los primeros a nivel nacional en darnos un cartel ecléctico que no conocía de géneros. En su primera edición Avicci, Ska-P y Cultura Profética. Nada mal. Y así fue evolucionando con el paso de los años, acoplándose a lo que la gente quería y pedía. Desde 2013 hasta 2017 el festival se llevó a cabo de manera ininterrumpida, donde Calle 13, Molotov, American Authors, Die Antwoord, Plastilina Mosh, Cartel de Santa, Galantis y muchísimos más se dieron lugar. Además el festival llegó a realizarse en repetidas ocasiones en Colima (con otro nombre nomás) y Puebla.

Revolution Fest 2013.

Anagrama.

El Anagrama (Hellow Guanatos pa los compas) fue uno de los festivales más arriesgados que tuvo y va a tener Guadalajara. Porque si de por sí ya sabemos cómo somos aquí de codos y «selectivos» para los festivales, traernos a Foster The People, Mac Miller (Dios lo tenga en su santa gloria), Young The Giant y Crystal Castles en un solo evento fue brutal. La atmósfera del evento fue más única, y estoy seguro que hasta el más millenial de nuestros lectores recuerda haber sabido algo acerca de este pequeño gran festival. Con una estética cuidada y una propuesta bastante alentadora para nosotros, el público melómano tapatío, el Anagrama no volvió a abrir sus puertas en la Perla de Occidente por razones que desconocemos.

Corona Anagrama 2017.

212RMX.

Este sin duda es el que más nos duele a todos, porque además de ser el más cercano en fecha, era completamente gratis en la Avenida Chapultepec. Año con año más de 10000 personas se apilaban en los escenarios a lo largo del gran corredor cultural, donde pudimos ver GRATIS a Editors, The Voidz, Enjambre, El Gran Silencio, Siddhartha, Los Amigos Invisibles y muchísimas bandas más de México y el mundo. ¿Cuál fue la importancia de este festival? Durante sus 13 años de vida, el 212 impulsaba el talento y comercio local de manera exponencial, además de que, si veías una banda en el cartel de este festival, a los pocos meses o años ya los veías en las grandes ligas, como el caso de Camilo VII, Comisario Pantera, Porter, Siddhartha. 212 sirvió como un trampolín para las jóvenes bandas mexicanas. Lastimosamente por razones profesionales de RMX el festival ya no verá la luz, sin embargo los recuerdos quedan.

2018.

Andrés

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